Kevin Keegan, una de las mayores figuras del fútbol inglés, murió este lunes a los 75 años tras una batalla contra el cáncer que le había sido diagnosticado a comienzos de este año. La noticia fue confirmada por su familia a través de un comunicado en el que informó que el ex jugador falleció acompañado por su esposa y sus hijas.

Como futbolista, Keegan construyó una carrera brillante. Debutó en Scunthorpe United, alcanzó la fama con Liverpool, donde conquistó tres ligas inglesas y una Copa de Europa, y luego brilló en Hamburgo, etapa en la que obtuvo dos Balones de Oro consecutivos, en 1978 y 1979. Con la selección de Inglaterra disputó 63 partidos, marcó 21 goles y llevó la cinta de capitán en 31 oportunidades.

Una carrera que trascendió las canchas

Tras retirarse como jugador, Keegan también dejó su sello como entrenador. Su etapa más recordada fue al frente de Newcastle United, club al que devolvió a la Premier League y con el que peleó el título inglés en la temporada 1995-96. Más tarde dirigió a la selección de Inglaterra, además de pasar por Fulham y Manchester City.

La noticia provocó una profunda conmoción en el fútbol europeo. Newcastle y Manchester City fueron algunos de los clubes que lo despidieron con emotivos mensajes, destacando no solo su legado deportivo, sino también la influencia que tuvo sobre varias generaciones de futbolistas e hinchas.